La Cena de mi abuelo “mangú gourmet”
Llegaba el atardecer, la sirena de la estación de bomberos, allá cerca del parque central en Baní, marcaba las cinco de la tarde. La cena comenzaba a prepararse temprano, fuera arepa, con un jarro de chocolate con leche o una tajada de aguacate, pan tostado con mantequilla, o algún sánduche de jamón y queso con una batida de lechoza, granadillo o zapote. O un locrio de arenque con habichuelas guisadas, que era uno de sus favoritos.
La cena de mi abuelo que mi abuela le preparaba algunos días, esa; esa era particular. Mi abuela le preparaba un “mangú gourmet” como lo he nombrado yo. Solía acompañarlo con huevo frito o hecho revoltillo, aguacate y un jarro de chocolate con leche. Con dos plátanos tiernos con la “mancha a flor de piel”. Procedía a preparar el mangú, le echaba agua fría para que quedara suavecito y un poquito de aceite de oliva. Pero ese no era el toque final, queso picantino rayado y de nuevo aceite verde fígaro, le daban ese toque especial de elegancia y distinción a la cena de mi abuelo.
Mangú Gourmet a lo “ao”
(Como le decíamos a mi abuelo)
2 plátanos verdes
2 cucharadas de aceite de oliva extra virgen
1 + cucharada de queso picantino rayado o parmesano
Sal al gusto
* El Mangú: se prepara hirviendo los plátanos con un poco de sal, cortados por la mitad, en cuatro o rueditas. Luego se bota el agua en que fueron salcochados, se majan con una mano de pilón, el fondo de una botella, un majador de plátanos o papas, en la misma olla en que fueron cocinados. De acuerdo a la cantidad también se pueden aplastar con un tenedor. Se le añade un poco de agua fría, para que no se endurezca la masa, aceite de oliva, mantequilla o grasa de cualquier carne que se haya cocinado para acompañarlo. Se puede comer con huevos, queso frito, carnes, pescado, longaniza, salami frito o guisado, chicharrón, etc.…y una buena tajada de aguacate.
Anécdotas de la cena:
El marchante llegaba a una callecita sin salida del vecindario, subía, su triciclo cargado de yuca fresca, asomándose a las aceras por si alguna vecina le compraba.
Decía:
¡La cena! , ¡La cena! ¡Vecina la cena!,
¡Yuca pa’ la cena vecina!
¡Vecina la cena!
¡Yuca agua tibia vecina, pa’ la cena!
¡Yuca fresca vecina!
¡Con tierrita pa’ la cena!
¡La cena, la cena!
- Cuando veía que ninguna de las vecinas se asomaba ni siquiera a ver la yuca o comprarle.
¡YUCA COOOÑO!
*autor: “mis oídos”….
Y otras vecinas:
… salían a los colmados a comprar pan de agua o sobao. Yuca, batata, plátanos u otros víveres para la cena acompañada de salami, huevos…. Algunos iban a los puestos de frituras a surtirse, de chicharrón, bofe, morcilla, longaniza, batatas fritas, tostones, empanadas, arepitas de maíz, carnes guisadas y fritas, etc...
Algunas fondas preparaban la cena, con espaguetis guisados, diferentes clases de carnes guisadas, que servían con yuca y/o plátanos sancochados. Mondongo, cocido. Las barritas sánduches de queso y tomate, etc.….
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¿Cuántas veces asocias algún alimento con alguien querido?
Cada persona atesora una receta especial en su corazón, aromáticos recuerdos de alimentos compartidos con almas, presentes y ausentes. Comparte y disfruta cada bocado de comida con tus seres queridos, porque un día no estarán, y tus recuerdos mantendrán su memoria encendida en tu corazón. ¡Pero no vivas solo de recuerdos!
Crea tus tradiciones culinarias, en tu familia. Con lo sencillo y simple que sea lo que prepares, será un banquete para el espíritu, de quien aprecie tu dedicación.
Esmirna Rivas © 2009
*comentarios: esmirna@dominicanflave.com
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