El Corazón de una mujer nunca lo conoce por completo un hombre.
Es alegre, dócil, intenso, temperamental, amargo, olvidadizo, valiente, débil, escurridizo.
Se cultiva, se confina, se celebra, se enciende, se sofoca…
Corazón, un martirio, un alivio, integro, ausente.
Desesperado, sosegado, deshabilitado, reconstruido
libre, apegado, resentido, perdonado….
¿Qué mujer conoce su propio corazón?
Detonador, se dispara con las emociones del alma
palpitaciones aceleradas, calmadas…
Lleno de inquietudes que emiten en una fuerza mayor "sentimientos".
La compuerta y la llave de los ríos de sangre
el tictac que un plazo se acabará su cuerda
Morirá o se transplantará?
Un corazón reverdecido, reivindicado
el centro del espíritu humano…
Esmirna Rivas ©2008
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